Muchas veces me he preguntado cómo sería mi vida si no me hubiera dedicado a esta profesión y la respuesta siempre es la misma. Habría hecho deporte si o si, porque mis padres me lo inculcaron desde que tengo uso de razón. Y esta base me ha permitido disfrutar haciéndolo.

Desde mi punto de vista practicar deporte debería radicar en las bases del proceso educativo, complementando muchos otros aspectos de nuestro crecimiento. Porque inculcar el amor por el deporte no puede traer más que beneficios, tanto físicos como mentales. Y además está alcance de todos de una manera u otra.

Pero a la hora de practicar deporte hay que hacerlo con cabeza. No todo es ganar músculo y sudar a mares. Y al prepararme para el reto de las 12 semanas Strong & Healthy he tenido la oportunidad de pensar mucho en ello.

Practica deporte y adelgaza de forma inteligente

Como decía, practico deporte porque me encanta. Pero si miro a mi alrededor observo que no todo el mundo tiene la «suerte» de hacerlo por gusto. Muchas personas lo introducen en sus vidas solo porque escuchan que es bueno. Cierto es que para algunos supone un acicate con el que iniciarse, una forma de dar ese primer paso que para más de uno es todo un reto. Pero se corre el riesgo de terminar cayendo en la trampa resultadista, banalizando lo que realmente significa e implica.

Y es que quienes se dejan llevar por esta simplificación de la práctica deportiva solo desean que todo pase rápido, y que los efectos sean inmediatos. Y cuando no es así se sienten frustrados, lo que se traduce en una tasa de fracaso muy elevada. Por ello no creo que sea la manera ideal para practicar deporte. Se corre el riesgo de caer en una suerte de precipitación, de urgencia resultadista.

¿Cuántas veces habrás oído de alguien que se ha apuntado a un gimnasio y lo ha dejado al poco por falta de aliciente?

Hablamos de mentalidad y motivación, de ver las cosas con más perspectiva. Pedalear en una bicicleta estática cuando solo se tiene en mente la lista de la compra y convencido de que adelgazarás en un santiamén no creo que sea la mejor forma de perder peso.

🏃‍♀️ Cualquiera pueda hacer deporte pero que no te engañe «lo fácil»

Puede que te parezca increíble pero hacer ejercicio con la actitud adecuada aporta beneficios extra (y lo contrario puede ser hasta «peligroso»).

Si la práctica deportiva y tu actitud no están bien alineadas pueden llegar a añadir una carga de estrés con repercusiones no solo a nivel emocional si no también muscular (sobrecargas, roturas, etc).

Así que busca la fórmula que te permita practicar deporte sin que suponga una obligación. No digo que no te exijas un poco (al fin y al cabo el esfuerzo y la constancia son la base de la mejora continua). Hablo de hallar en ti ese resorte que sirva para afrontarlo de forma más positiva. Y a eso ayuda que sepas que lo que haces es útil para lo que pretendes.

Si quieres mantenerte en forma opta por un tipo de práctica, pero si lo que ansías es perder peso deberás elegir otra. Porque es muy habitual obligar al cuerpo a realizar unos determinados ejercicios que no terminan siendo los más provechosos para nuestros objetivos. Solo porque son fáciles de llevar a cabo. Así ocurre por ejemplo si buscas eliminar grasa realizando actividades cardiovasculares como:

  • caminar.
  • correr en una cinta.
  • una elíptica.
  • pedalear en una bici.

No te digo que no practiques estos ejercicios, ni mucho menos. Faltaría más. Si te gustan, adelante. Sin duda te aportarán muchas ventajas. Pero si lo que quieres es adelgazar o bajar tu porcentaje de grasa, hay que dar un paso más.

Y para que lo entiendas mejor te voy a contar un secreto…

🔥 Tu cuerpo es una máquina que quema calorías

Antes de nada debes entender que el cuerpo humano tiene la capacidad de metabolizar las grasas y los diferentes alimentos que ingerimos llevando lo que necesitamos donde es necesario y desechando lo que considera que sobra. Pero siempre tenderá a guardar reservas (en unas personas más que en otras) por un instinto celular primario de supervivencia.

Si ingerimos más calorías de las que gastamos, el cuerpo las irá almacenando poco a poco. Este excedente se convertirá en depósitos de grasa o, hablando en cristiano, los dichosos michelines.

Volviendo a los ejercicios cardiovasculares, si te limitas solo a este tipo de prácticas para eliminar la grasa lograrás bajar de peso, si, pero a costa de que parte de ese peso será también masa muscular. Y para mí la masa muscular es lo más valioso que tenemos. Porque gracias a ella un cuerpo tiene la capacidad de quemar más calorías en reposo, es decir, de manera inteligente.

Me explico.

💪 Una persona que tenga más porcentaje de masa muscular quemará muchas más calorías en reposo que una que no tiene tanta. De hecho, sólo para mantener esa masa muscular el cuerpo se verá obligado a estar quemando calorías. En cambio, si eres pobre en cuanto a masa muscular entonces no quemarás calorías en momentos como ¡estar sentado en el sofá!

¿No te parecería increíble que tumbado en la cama quemaras el doble de calorías que otra persona que esté andando en una cinta? Pues aunque no lo creas es posible. Pero el camino que debes recorrer hacia el objetivo deseado debe evolucionar. Se hace necesario un cambio de mentalidad. Sudar litros y litros de agua para perder peso no es la respuesta. Tu misión para lograr perder peso de forma inteligente y eficaz debe ser aumentar tu masa muscular.

De modo que la clave es llevar a cabo entrenamientos musculares. Y si lo deseas, claro que también puedes combinarlos con ejercicio de tipo cardiovascular (por ejemplo en días alternos o si te apetece después de tu entrenamiento).

Si lo que quieres es ponerte en forma y eliminar grasa haz deporte de forma inteligente y ahorrarás tiempo. Mientras tanto, únete a nosotros suscribiéndote a continuación a la newsletter de FuturWellness para estar al tanto de nuestras novedades.

Linda Velásquez

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