La semana pasada vimos lo importante de tener en cuenta la insulina a la hora de quemar calorías. Ahora quiero ahondar en otro punto muy importante. Un concepto que cuando termines de leer este post entenderás que es fundamental, aunque quizás nunca lo hayas considerado como tal.

Hablamos de la necesidad de exigir a nuestro cuerpo, que no se acostumbre ni se acomode.

Lo explicaré un poco mejor.

🔥 ¿Cómo quemar cada vez más calorías?

Imagínate por ejemplo haber realizado un buen entrenamiento. Toca el momento de irte a casa a descansar. ¿Te imaginas estar quemando más calorías durmiendo que corriendo en una cinta? Pues esto es lo que termina ocurriendo si haces bien las cosas. Y esto se consigue exigiendo al cuerpo de maneras distintas, evitando que se acomode.

Vamos por partes.

Algo que mucha gente no sabe (o no tiene en cuenta) es que cuando entrenamos, además de quemar un número determinado de calorías por el ejercicio en sí, también estamos quemando otras. Son las que derivan de la actividad propia de los órganos vitales y sus funciones, como respirar, los latidos del corazón… En resumen, vivir. Pero, el momento más importante no tiene lugar durante el entrenamiento en sí, sino después…

¿Te sorprende? Te lo voy a explicar.

Al realizar un entrenamiento en el que te superes en cargas o resistencia muscular, etc, estamos sometiendo de forma contínua al cuerpo a un estrés metabólico que tiene que recuperarse. ¿Y sabes cómo reacciona para recuperarse? quemar muchas calorías para realizar la supercompensación que el cuerpo busca para tener su estado óptimo. Y ¿cuánto puede durar esta quema calórica? Horas, días….depende del estrés al le hayas sometido a tu metabolismo. Ahora bien, para que esto sea posible, tienes que exigir a tu cuerpo «de verdad».

Según Brad J. Schoenfeld, referencia en el mundo del fitness, las máximas ganancias de masa muscular se generan a través de un entrenamiento que produzca un estrés metabólico significativo sin pérdidas de tensión mecánica durante el mismo.

Si quieres perder peso di no a la adaptación

Este punto es muy importante. Hay que tener en cuenta que nuestro cuerpo tiene la gran capacidad de adaptarse según se vaya realizando una actividad. Y esta adaptación tiene lugar de forma muy rápida. Esto, que en realidad es una ventaja evolutiva que históricamente nos ha permitido sobrevivir a los vaivenes de nuestro entorno, puede suponer un escollo según qué objetivos tengamos.

Es decir, aunque sea algo favorable en nuestra vida, nuestra gran capacidad de adaptación puede impedirnos quemar más calorías de las que queremos. Para entenderlo nada mejor que con un ejemplo.

Si corremos todos los días con la misma intensidad, el primer día el esfuerzo parecerá duro, el segundo también, y a partir de la primera semana notarás que te cuesta menos realizar el ejercicio. La conclusión lógica y obvia es que estás mejorando. Y estás en lo cierto. Tu cuerpo se ha ido adaptando y soportando mejor las exigencias. Pero ahí va la dosis de realidad: tras una semana quemarás menos calorías de las que quemabas cuando empezaste.

El machine learning humano

La causa es que tu cuerpo ya conoce el ejercicio en cuestión e intentará consumir menos energía. Hablamos de una máquina inteligente, la más inteligente de la que disponemos, y cuando detecta una pauta de trabajo intentará optimizar los recursos. Es el machine learning humano, la máquina aprendiendo. De este modo, siempre que pueda, tu cuerpo tenderá a guardar energía, por un instinto de supervivencia. Y cuando tu organismo se adapte (acostumbre), dejará de quemar las mismas calorías que consumía en un principio.

¿Y cómo saber que esto está sucediendo? ¿Cómo averiguar que has superado la fase inicial y estás dejando de sacarle todo el juego al ejercicio practicado? Pues básicamente sucede cuando ya te sientes cómodo o cómoda al realizar un ejercicio. Si tu rutina ya no te exige el mismo esfuerzo, ahí lo tienes. Tienes que notar el esfuerzo. Y para ello la clave es darle variedad a cada entrenamiento.

De modo que hazme un favor: ¡sorprende a tu cuerpo cada día!

Espero que estas pinceladas sobre cómo funciona tu cuerpo te ayuden a cambiar tu perspectiva.

La próxima semana te contaré más píldoras de deporte que espero te resulten útiles y te sorprendan. Mientras tanto no olvides dejarnos tus comentarios y suscribirte a nuestra newsletter para recibir las mejores actualizaciones sobre salud y nutrición.

Linda Velásquez

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